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Cinco días de paro de Ademys contra las reformas y el ajuste del gobierno 
     Desde Ademys cientos de compañeras y compañeros nos movilizamos el jueves 14 y el lunes 18 pasados, sosteniendo nuestra presencia en el Congreso para repudiar un nuevo saqueo a los jubilados por parte del gobierno de Macri. El robo a los jubilados solo pudo ser aprobado a fuerza de represión policial en un Congreso vallado y militarizado, gracias al pacto de Macri con los gobernadores, los votos afirmativos de diputados asi como las abstenciones y ausencias y el rol traidor de la burocracia de la CGT. Tanto la masiva movilización como los posteriores cacerolazos expresan el repudio contundente y popular ante la reforma y el ajuste.
     
    El 6 de diciembre parábamos convocando a una masiva marcha que continuaba el reclamo del 29 de noviembre contra la reforma laboral, previsional y educativa. También paramos contra la reforma previsional del jueves 14 y el lunes 18 así como contra la represión desatada por el gobierno el viernes 15 y martes 19.
 
     Fueron jornadas en las que resistimos con firmeza la represión y contra el conjunto de reformas logrando el jueves que la movilización popular suspendiera la sesión.  No fue el único triunfo, la masividad de las protestas logró que se postergue el tratamiento de la reforma laboral para el próximo año. La reforma contra los jubilados fue aprobada pero de espaldas al pueblo con el repudio generalizado y un rechazo creciente al gobierno que perdió más de lo que ganó. El repudio al ajuste logró unir a los trabajadores con los jubilados y los sectores populares, esta unidad en las calles debe tener continuidad contra todo el plan de ajuste.
 
     Las y los docentes fuimos protagonistas en estas jornadas y fuimos quienes salimos con fuerza a las calles no sólo en solidaridad quienes ya son el sector más vulnerable de nuestra sociedad: los jubilados y los niñxs sino también en defensa de nuestra jubilación que no es “de privilegio”. Bien supimos señalarlo en nuestros cantos “privilegios tiene Macri”. 
 
     El gobierno junto a medios de prensa afines quieren tapar el masivo repudio popular con el discurso de la “violencia de los grupos minoritarios”. Quieren tapar a los más de 200 mil trabajadoras y trabajadores que llenamos Plaza Congreso, tampoco muestran las movilizaciones en Córdoba, Neuquén, Rosario, Tucumán y otros lugares del país. Tapan la salvaje represión desatada sobre la multitud con gases lacrimógenos lanzados desde las terrazas a las columnas que se alejaban de la represión y las balas de goma. Quieren tapar que hubo un fuerte paro nacional pese al boicot del triunvirato de la CGT. Quieren tapar el cacerolazo masivo que surgió espontáneamente a la noche repudiando la represión y el proyecto de ley. Quieren tapar que miles volvieron a la noche al Congreso y volvieron a ser reprimidos. Pero cada vez les cuesta más ocultar la realidad.
 
     Con nuestra presencia en las calles dimos un duro golpe al gobierno. Apostemos a un 2018 donde crezca la organización, unidad y la lucha contra el ajuste y la represión. Exijamos a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y que convoque a un verdadero paro nacional y un plan de lucha. Llamamos a organizar y coordinar ese paro y plan de lucha junto al sindicalismo combativo, para seguir movilizados.