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Evaluación

Rechacemos el operativo “Enseñar”

El 31 de octubre, en el marco de la segunda edición del Operativo de evaluación “Aprender” en las escuelas de Nivel Primario y Secundario, el Gobierno impulsa la aplicación del Operativo “Enseñar” que evaluará a los estudiantes que estén realizando la residencia en el último año (4° año teórico) de las carreras de Formación Docente de Educación Primaria y de asignaturas del ciclo básico de la Educación Secundaria (Matemática, Lengua / Lengua y Literatura, Historia, Geografía, Biología, Física, Química e Inglés).
 
Desde hace años, La Ley de Educación Nacional y las resoluciones del Consejo Federal de Educación, bajo el eufemismo de “evaluación  permanente”, “calidad educativa”, entre otros, vienen preparando el terreno para este tipo de evaluaciones.
 
¿Por qué lo rechazamos?
– Porque el Gobierno lo usa para fundamentar para nuevas reformas y ajustes
Con el Operativo “Enseñar”, el Gobierno suma otra evaluación estandarizada, que poco aportará a la mejora del sistema educativo. Por el contrario, podrá servir como fundamento para realizar reformas curriculares (aunque en muchos casos aún no se hayan terminado de implementar las anteriores), realizar recortes presupuestarios (dando fundamento a la idea que ya han circulado de cerrar profesorados) o establecer progresivamente exámenes de egreso de la carrera (quebrando el derecho establecido en el régimen laboral docente -el estatuto del docente-).
Actualmente, se debaten en el Congreso proyectos de leyes que regulan este tipo de reformas: el Plan Maestro y la Ley Aguilar, que establece el examen de egreso y modifica las condiciones de ingreso a la docencia.
 
– Porque el Gobierno lo usa para culpar a docentes y estudiantes de los problemas del sistema educativo
Tal como pasó con el Operativo “Aprender”, los resultados que arrojará esta evaluación son sumamente predecibles: el ministro dirá que los futuros docentes saben poco o nada acerca de lo que deben hacer dentro del aula y culpará a los estudiantes y a los profesores de estos resultados, intentando ocultar que la formación docente es responsabilidad del EstadoAsí, en vez de implementar políticas educativas que fortalezcan la formación docente, el Gobierno sólo se dedica a evaluar y calificar negativamente lo que otros (profesores y estudiantes) hacen.
 
– Porque las pruebas estandarizadas no reflejan lo que saben los futuros docentes
Las evaluaciones estandarizadas, externas, en condiciones aisladas, sin contextualizar la situación social que rodea a la educación y que complejizan la tarea educativa, poco dicen de lo que sabe o no sabe un docente y, por lo tanto, poco podrán decir acerca de lo que sería necesario para mejorar la formación.
 
 – Porque este tipo de operativos son un verdadero negocio
Quiénes han formulado los ítems que conforman las pruebas del Operativo “Enseñar” es aún una incógnita. Lo que sí podemos afirmar es que Los organismos internacionales de crédito – OCDE, Banco Mundial, entre otros- vienen recomendando este tipo de evaluaciones para sus países miembros, o para los que quieren hacerlo, como la Argentina; y que Las empresas multinacionales que confeccionan las pruebas, las tabulan y promocionan, cotizan en bolsa y ven en la educación un filón de negocios.
 
– Porque instaura una autoridad externa a los profesorados
Para recibirse de profesores, los estudiantes de los Institutos de Formación Docente son evaluados en todas las asignaturas que cursan, tanto las teóricas como las prácticas y residencias. Con este tipo de evaluaciones, se estaría instaurando veladamente una autoridad externa a los profesorados para definir los futuros títulos docentes. Esto desautorizaría a los profesorados en su carácter de autoridad competente para emitirlos.
 
– Porque estas evaluaciones buscan disciplinar a los docentes
En los países en que las evaluaciones externas han sido instaladas con fuerza en el sistema educativo, las pruebas estandarizadas regulan los contenidos que se enseñan. Así, las adaptaciones a los ranking establecidos por los organismos funcionan como orientaciones para adaptar los contenidos y la educación en su conjunto a los vaivenes de la economía mundial. En la actualidad la relación entre reforma educativa y reforma laboral es directa.
 
¡Organicemos el rechazo!
Tal como lo hicimos con el Operativo “Aprender 2016”, debatamos en todos los Institutos de Formación Docente con los docentes y con los estudiantes qué hay detrás de las evaluaciones “Enseñar”.
¡No te anotes como aplicador!
¡Hablá con tus alumnos y alumnas para que no completen las evaluaciones!
¡Rechacemos las evaluaciones externas¡ ¡Defendamos la Escuela Pública!