Evaluación para el disciplinamiento por parte de Jorge Macri

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¿Para qué evaluar? Esa debería ser la pregunta que evidencie el carácter político de la Formación Docente porque para el macrismo y para el CFE (Consejo Federal de Educación) evaluar sigue consistiendo en una política de disciplinamiento para la docencia y no en una política de construcción colectiva de los sentidos políticos para la Educación Pública.

En línea con la Resolución 477/24 del CFE referida al Sistema Federal Integrado de Evaluación, certificación y acreditación institucional de la Formación docente. Allí los ministerios de todo el país y de todos los colores políticos, acordaron una evaluación y validez de los títulos con la creación de una estructura burocrática que conecta nación y jurisdicciones; instrumentos y equipos conformados sin participación sindical ni democracia en las elecciones de quienes ejerzan la representación. Acreditación de las instituciones, certificación de 2 a 4 años. Criterios establecidos en la Mesa Federal. Evaluaciones estandarizadas, información estadística, autoevaluación institucional (que nunca se implementa). Todo este dispositivo “evaluador” está en función del avance en el cierre de carreras e Institutos de Formación Docente, política que hace años distintos gobiernos vienen llevando adelante en distintas provincias, pero que ahora desde 2024 cuenta con un organismo nacional para impulsar este ajuste y la “batalla cultural” en la que se embarcó el gobierno de Milei y sus cómplices provinciales. (Para profundización de las resoluciones de CFE que intervienen ver: “Dossier sobre las Reformas Educativas de Nación y CABA. Sistema Público de Educación en Riesgo” 25-09-2024)

Como parte del vaciamiento a los Institutos de Formación Docente realizado por medio de sucesivas reformas -basadas en documentos de organismos internacionales y en un sentido mercantilista de la educación-, en esta ocasión se presenta con el nombre grandilocuente de Plan estratégico del BA Aprende en la Educación Superior, se pretende llevar adelante una “evaluación” de estudiantes y docentes de tipo estandarizadas, no específicas para nuestras poblaciones y tampoco confeccionadas colectivamente por profesionales de la educación que sepan “algo” de nuestros Institutos, tampoco como autoevaluación. Como siempre, no se respeta lo que corresponde realizar según todxs lxs teóricos de la Pedagogía y la Didáctica que es que toda evaluación es una construcción colectiva y realizada en períodos determinados acorde a las cohortes que atravesaron la aplicación de reformas curriculares determinadas. Al GCABA nunca le interesó la evaluación real de los planes de estudio, ni las propuestas que tengamos en los institutos para la Educación Pública porque sólo apuntan a destruir.

Lo único novedoso de la catarata de reformas en los últimos 20 años o más, son las denominaciones de los planes y reformas, ya que el contenido y sus sentidos son cíclicos y siempre en sintonía con la destrucción de lo que tanto docentes como estudiantes construyeron a lo largo del tiempo en los Institutos formadores de formadores. El sentido de estas políticas es aplastar la creatividad colectiva, domesticar y vaciar de propósitos pedagógicos basados en la construcción colectiva del conocimiento que sitúa a quienes formamos formadores como protagonistas del enseñar, como investigadores y creadores de conocimientos específicos en nuestra área.

Lo más irónico es que en el documento que llaman “Política Educativa: Ser Docente” en el marco de la aplicación del plan estratégico del BA Aprende en la Educación Superior, comienzan diciendo: “Los docentes son actores centrales en la construcción de una educación inclusiva, equitativa y de calidad.” Una vez más, parece que nos toman el pelo.

Más increíble aún resulta que digan que quieren acompañar las trayectorias educativas en la formación docente frente a los actuales escenarios y los cambios en las tecnologías, cuando recién este año -luego de múltiples intentos, investigaciones y escritos de nuestro sector sobre el impacto del uso de los celulares en los aspectos vinculares, atencionales, etc., reconocen lo perjudicial del uso del celular en el aula.

Todo esto demuestra que nunca tuvieron la intención de tener en cuenta la expertise profesional de la formación de formadores y menos aún favorecer su crecimiento y el desarrollo de la investigación educativa en los Institutos; evidencia de ello es la falta de presupuesto para becas estudiantiles, para proyectos de investigación, para postítulos, etc. Por el contrario, el gobierno de Macri, impide matriculación de carreras, limita las horas institucionales, no brinda presupuesto para investigación, cierra postítulos y precariza la contratación de docentes, además de amenazar las democracias institucionales e intentar reformas de planes que pauperizan la formación académica para, en última instancia, recortar puestos docentes y formación.

Sí “Ser Docente” como política educativa tuviera realmente como objetivo principal: “mejorar las distintas etapas de la trayectoria profesional docente, desde el ingreso a la formación inicial hasta el acceso a cargos de conducción”, no pondría en práctica las políticas de ajuste y vaciamiento que denunciamos anteriormente, así como el avasallamiento de los co-gobiernos institucionales, mientras afirman que quieren formar “para el liderazgo pedagógico” mientras pretenden un organigrama verticalista con autoridades que sólo les quede la obediencia como opción ante las presiones ministeriales.

¡¿Se supone que están haciendo una reforma curricular sin ningún dato previo?! Porque el documento afirma que con estas evaluaciones recaban los datos… resulta tautológico, ¿verdad?!

Rechazamos las evaluaciones estandarizadas a estudiantes ingresantes que les desalienta en la primera etapa de ingreso, sin haber transcurrido ni el primer cuatrimestre de cursada (ofreciéndoles como única alternativa unos cursos autoasistidos de bajísima calidad), y también rechazamos las seudo-evaluaciones a docentes de nuestros Institutos que no hacen más que continuar con la persecución y hostigamiento a nuestrxs profesionales que además están viendo vulnerados sus derechos de una titularización definitiva como lo indica el Estatuto Docente, siendo lxs únicxs docentes del Sistema que titularizan a término de forma antiestatutaria; además de considerar que la docencia se encuentra bajo los niveles de pobreza y trabajando triple cargo e incluso en otros oficios para poder subsistir. ¡Todo esto  ameritaría que nosotrxs evaluemos a los funcionarios del ministerio que están llevando adelante semejante desastre!

Lxs docentes somos múltiplemente evaluadxs, en el acceso a nuestros puestos de trabajo (clasificación docente y actos públicos, selecciones docentes y coloquios, concursos, etc.), en nuestra formación contínua, en nuestros lugares de trabajo cotidianamente; así que dejen de disfrazar las prácticas destructivas como evaluación.

Una vez más, estamos siendo testigos de un ataque total al sistema educativo que se llama BA Aprende y que ya comenzó a fracasar en la escuela media, siendo fuertemente criticado no sólo por lxs trabajadores de la educación sino por las familias de las comunidades educativas que padecen sus pruebas piloto. Decimos BASTA!!!

  • Llamamos al más amplio rechazo a las evaluaciones estandarizadas a ingresantes y docentes de los 29 Institutos!
  • Exigimos presupuesto para becas, postítulos, horas institucionales, proyectos de investigación,
  • Exigimos la titularización definitiva,
  • Apertura de todas las cohortes para profesorados, carreras y postítulos,
  • Apertura de comisiones y turnos en las carreras que así lo requieren. No podemos tener comisiones superpobladas en talleres, seminarios y materias con matrículas que todos los años demuestran ser masivas.
  • Hagamos asambleas en nuestros Profesorados para organizarnos contra el atropello sistemático.

Comisión de Educación Superior de ADEMYS