No a la privatización de nuestra obra social

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Ademys rechaza rotundamente el proyecto de ley de modificación de la ObSBA

El PRO envió a la legislatura un proyecto para modificar algunos artículos de la ley 472/2000 que regula el funcionamiento de ObSBA.

Si bien nuestra obra social presta un servicio deficiente, de realizarse las modificaciones propuestas sólo  se logrará privatizarla y que sea más cara para los trabajadores que aportamos parte de nuestro sueldo para que funcione.

obra social

Entre otras modificaciones:

–          El proyecto pretende convertir nuestra Obra social en una prepaga: esto es la privatización de la ObSBA. Se introduce un Plan Mínimo Obligatorio, es decir que van a existir planes de salud de distintas categorías. Para acceder a mayores beneficios los afiliados tendrán que abonar más, generando distintas coberturas de acuerdo a lo que paguen sus afiliados. En el mismo sentido de convertirlo en una prepaga, se crea el cargo de Gerente General de ObSBA.

–          El proyecto elimina toda representación (ya bastante pobre) de los docentes y los médicos de la ObSBA, quedando sólo en manos del Gobierno y el SUTECBA. Esto implica quitar el único rasgo (muy limitado) de democracia que existía.

–          Aumenta el máximo permitido de los “gastos administrativos” que pasará de 8 % a 15 %. Esto es más plata para la administración, menos para la salud.

–          El fondo compensador que aportamos los docentes pasa de 0,3 % a 0,6 %: de aprobarse el proyecto, los trabajadores pasaremos a aportar el 6,6 % de nuestro sueldo para tener una peor atención.

–          En cuanto a la “libre opción”, quienes quieran cambiarse de obra social, no sólo seguirán aportando el 3 % aunque no usen ObSBA, sino que no podrán volver a ObSBA una vez jubilados, a menos que se hayan pasado a ObSBA 8 años antes de jubilarse (si no lo hacen, cuando se jubilen pasan a PAMI).

Para tener una obra social digna, proponemos trabajar en el sentido opuesto a este proyecto. Lejos de ser privatizada, lo que necesitamos es que la obra social sea solidaria (que dé cobertura a todos los problemas de salud tanto de los trabajadores activos como de los jubilados), que mejoren sus prestaciones, que sea más democrática su administración (por ejemplo que el directorio sea elegido por el voto directo de los trabajadores del gobierno de la Ciudad, docentes, municipales, médicos, etc. con una representación proporcional) y transparente (con publicación de sus resoluciones y del estado patrimonial).

Llamamos a los docentes y demás trabajadores de la Ciudad a rechazar este proyecto y decidir cómo luchar para conseguir una obra social solidaria, democrática y que cumpla con el derecho a tener una cobertura de salud digna para los trabajadores y sus familias.